Mentoring y coaching ejecutivo
Acompañamiento individual profesional para personas en roles clave del negocio. Trabajamos uno a uno con directores, gerentes y mandos medios estratégicos en momentos de transición, crecimiento o decisiones complejas. Sin recetas. Con marco profesional.
- Sesiones 1:1 confidenciales
- Mentores con experiencia ejecutiva real
- Foco en desafíos del rol actual
- Plan de 3 a 12 meses

En roles ejecutivos no hay con quién hablar.
Quien dirige tiene cada vez menos lugares donde llevar sus dudas. No puede mostrarse vulnerable frente al equipo. No siempre tiene espacio con dirección. Los problemas que enfrenta — decisiones difíciles, lectura política interna, gestión de crisis — necesitan un interlocutor que entienda el rol y el negocio. No un coach genérico.
"Necesitaba alguien que entendiera el rol y me ayudara a pensar. No a sentirme bien."
— Cliente típico antes de iniciar el servicio
Empresas que se identifican con esto:
- Directores, gerentes y mandos medios en momentos de transición.
- Líderes recién promovidos que necesitan acelerar la curva.
- Ejecutivos que enfrentan decisiones complejas (reestructuras, salidas, fusiones).
- CEOs y dueños de pymes que no tienen un par interno.
- Líderes con feedback duro de 360° o evaluación de desempeño.
- Profesionales preparándose para asumir un rol mayor.
Acompañamiento profesional 1:1.
Trabajamos con un marco profesional claro. No es terapia. No es consejo. Es acompañamiento estructurado para que el participante piense mejor sus decisiones y construya su rol.
Sesiones individuales 1:1
Encuentros de 60-90 minutos, cada 1-2 semanas, durante 3 a 12 meses.
Diagnóstico de partida
Definición de objetivos del proceso con el participante y, si corresponde, con su líder.
Plan de trabajo
Tres a cinco focos de desarrollo durante el proceso, revisables.
Confidencialidad total
Las sesiones son confidenciales. Solo se comparte con la empresa lo que el participante acuerda.
Mentores con experiencia real
Profesionales con trayectoria ejecutiva, no coaches genéricos.
Cierre con devolución
Al final del proceso, devolución estructurada al participante y, si fue acordado, a su líder.
Diagnóstico, plan, intervención y resultado.
Aplicamos el Método Urbano: cuatro fases, sin atajos. Lo que no se diagnostica bien, se interviene mal.
- Sesión 0 · Encuadre: Definición de objetivos y marco de trabajo.
- Mes 1–3 · Diagnóstico activo: Identificamos patrones y focos de trabajo.
- Mes 3–9 · Trabajo central: Avance sobre los focos, situaciones reales del rol.
- Cierre · Sostenibilidad: Plan para sostener los aprendizajes sin acompañamiento.
Lo que cambia al hacerlo bien.
Decisiones más reflexionadas
Especialmente en momentos de crisis o transición.
Mejor lectura del contexto
Política interna, relaciones, dinámicas de poder.
Mayor autoconocimiento
Identificación de patrones que limitan o potencian.
Espacio confidencial
Lugar para procesar lo que no se puede hablar en la empresa.
Aceleración de aprendizaje
El proceso comprime años de experiencia.
Mejor desempeño visible
Los pares y dirección notan la diferencia.
Lo que suelen preguntarnos.
¿Cuánto dura un proceso?
Habitualmente entre 6 y 12 meses, con sesiones quincenales.
¿Es lo mismo que coaching tradicional?
No exactamente. Combinamos mentoring (aporte de experiencia y marco) con coaching (foco en el participante).
¿Puede contratarlo la empresa o el individuo?
Los dos formatos funcionan. Cuando lo contrata la empresa, acordamos qué se comparte y qué no.
¿Funciona en formato remoto?
Sí. La mayoría de los procesos se hacen en formato híbrido o totalmente remoto.
¿Qué experiencia tienen los mentores?
Profesionales con 15+ años de trayectoria ejecutiva en empresas reales, no coaches profesionales sin experiencia operativa.
30 minutos pueden ordenar muchas cosas.
Sin compromiso. Si vemos que podemos sumar, te proponemos un plan claro. Si no, te decimos por dónde sí.
"Asumí un rol que me quedaba grande. El proceso de coaching me ayudó a pararme en el lugar. No tenía a quién más preguntarle."
— Federico L. · CEO, empresa de tecnología